A dos años de las protestas lideradas por la Generación Z en Kenia, las familias de las víctimas expresan escepticismo ante la promesa de compensación del gobierno. Las manifestaciones de 2024 y 2025, motivadas por nuevos impuestos y la corrupción, resultaron en la muerte de al menos 127 personas según la Autoridad Independiente de Supervisión Policial (IPOA), aunque organizaciones de derechos humanos elevan la cifra. El presidente William Ruto anunció recientemente 2 mil millones de chelines (15.5 millones de dólares) para compensar a 1,100 afectados entre 2017 y 2025, reconociendo “daños” pero sin ofrecer disculpas. Se han realizado los primeros pagos, incluyendo 3 millones de chelines (aproximadamente 28,000 dólares) a las familias de 115 fallecidos. Sin embargo, muchos consideran la compensación como un intento de silenciar las críticas y evadir la justicia, cuestionando la falta de rendición de cuentas por parte de las fuerzas de seguridad responsables de las muertes. Familias de las víctimas denuncian que la compensación es insuficiente y no representa una verdadera solución a la impunidad.