Arqueólogos han descubierto más de 1,200 petroglifos y una rara inscripción rúnica turca antigua en el cañón de Burkhansai, en Kazajistán meridional. El hallazgo, localizado en la región de Jambyl, ofrece nueva información sobre la vida pastoril, las tradiciones culturales y los primeros sistemas de escritura en Asia Central. Los grabados rupestres abarcan un período histórico significativo, aunque aún no se ha especificado su extensión temporal completa. La inscripción turca, particularmente inusual, podría aportar claves para comprender la evolución lingüística y cultural de la región. Los investigadores consideran que el sitio es de gran importancia para el estudio de las civilizaciones antiguas de Asia Central. Se espera que futuros análisis permitan datar con mayor precisión los petroglifos y descifrar completamente el significado de la inscripción. El descubrimiento resalta el rico patrimonio arqueológico de Kazajistán.