Las nuevas regulaciones de la Autoridad de la Ciudad Capital de Kampala (KCCA) impactarán significativamente a las iglesias pentecostales, muchas de las cuales operan en estructuras temporales o alquiladas. La medida responde a un creciente número de quejas por ruido provenientes de comunidades residenciales aledañas a los templos. La KCCA ya no considera si las iglesias deben aislarse acústicamente, sino cuándo implementarán las mejoras necesarias. La normativa busca equilibrar la libertad religiosa con el derecho al descanso y la tranquilidad de los vecinos. Se espera que las iglesias se adapten a las nuevas exigencias para evitar sanciones. La implementación de estas regulaciones podría transformar la forma en que se llevan a cabo los servicios religiosos en Kampala.