Japón debate actualmente políticas migratorias, pero la integración de los niños migrantes presenta desafíos poco visibles. La pertenencia, en el discurso público, suele condicionarse a la adaptación y contribución de los inmigrantes. Esta perspectiva ignora las dificultades específicas que enfrentan los niños al crecer en una sociedad que a menudo espera una asimilación completa. La experiencia de estos niños revela una problemática más profunda sobre el concepto de identidad y pertenencia en Japón. Se necesita un enfoque más comprensivo que reconozca las necesidades únicas de los jóvenes migrantes. Es crucial abordar las barreras sociales y culturales que obstaculizan su plena integración, promoviendo un sentido de pertenencia genuino desde la infancia. La discusión sobre migración debe incluir la voz y las experiencias de esta población vulnerable.