La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, ha intensificado su actividad en la plataforma X en un intento de revitalizar su imagen pública, que ha experimentado un notable descenso en popularidad. En los últimos diez días, ha publicado casi cuarenta mensajes, defendiendo sus controvertidas políticas económicas y respondiendo a críticas. Sorprendentemente, también ha compartido detalles personales, como la soledad que siente en su cargo, incluyendo un incidente con una cucaracha en su residencia oficial que se viralizó. Su popularidad, que inicialmente era alta, ha disminuido drásticamente debido al aumento de los precios y la devaluación del yen. Además, ha promovido leyes consideradas por la oposición como "simbólicas", como la defensa de la sucesión al trono exclusivamente masculina. Esta estrategia busca contrarrestar la creciente desaprobación popular y consolidar su posición política.