El terremoto que sacudió Japón ha cobrado la vida de al menos 34 personas, según las últimas cifras oficiales. Siete de los fallecidos se encontraban en un centro comercial Aeon Mall en Kashima, donde se produjo una explosión tras el sismo. Los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre los escombros, con la esperanza de encontrar más personas con vida. Las autoridades están evaluando la magnitud de los daños en las infraestructuras, incluyendo carreteras y edificios. Se están proporcionando refugios y asistencia a los damnificados. Se espera que el número de víctimas fatales aumente a medida que avancen las labores de rescate y se acceda a las zonas más afectadas por el desastre natural. El sismo ha generado preocupación y movilizado recursos a nivel nacional para atender la emergencia.