El gobierno japonés está considerando la abolición de la iniciativa 'Cool Japan', un proyecto diseñado para exportar la cultura local basándose en el modelo del Hallyu coreano. Esta medida surge tras el registro de déficits acumulados significativos que han puesto en duda la viabilidad económica del programa. A pesar de sus objetivos iniciales de promover el turismo y los productos culturales, los resultados financieros han sido deficientes. Las autoridades analizan ahora si el proyecto ha cumplido sus metas de impacto global o si representa un gasto ineficiente. El fracaso de esta estrategia resalta la dificultad de replicar el éxito de la ola coreana en el extranjero. Actualmente, se evalúan diversas opciones para reestructurar o cerrar definitivamente la entidad. El caso subraya la tensión entre la promoción cultural estatal y la rentabilidad económica.