Japón se enfrenta a una ola de calor extrema, con temperaturas que superan los 40 grados Celsius en las prefecturas de Gifu y Aichi, marcando el primer “día de calor extremo” desde que la Agencia Meteorológica comenzó a registrar datos. Se pronostican condiciones similares para las regiones de Kanto y Tokai el 22 de julio, lo que exige precaución extrema contra los golpes de calor. Mientras tanto, la región de Tohoku se prepara para fuertes lluvias acompañadas de tormentas eléctricas, elevando el riesgo de deslizamientos de tierra y otros desastres relacionados con el clima. Las autoridades instan a la población a tomar medidas preventivas y a estar alerta a las advertencias meteorológicas. Es crucial mantenerse hidratado, buscar refugio en lugares frescos y evitar actividades al aire libre durante las horas pico de calor. La vigilancia continua y la preparación son esenciales para mitigar los impactos de estas condiciones climáticas adversas.