La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha criticado duramente una iniciativa de la feria de pequeña y mediana editorial que consistía en exigir un "patente antifascista" a los expositores. Meloni calificó la medida como una forma de censura. La líder de la oposición, Elly Schlein, respondió a Meloni recordando que la Constitución italiana, sobre la cual juró su cargo, es inherentemente antifascista. La controversia surgió a raíz de un comentario de Meloni en la red social X (anteriormente Twitter) sobre la decisión de la feria. La medida buscaba asegurar que los participantes en la feria compartieran valores democráticos y antifascistas. El debate ha reavivado las tensiones políticas en Italia sobre la memoria histórica y la lucha contra el fascismo. La feria no ha emitido aún una declaración oficial en respuesta a las críticas de Meloni y la réplica de Schlein.