El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, anunció la transferencia del control de la Cueva de los Patriarcas en Hebrón, un lugar sagrado para judíos, musulmanes y cristianos, de la Autoridad Palestina a una comisión israelí. Esta decisión implica que el municipio de Hebrón ya no tendrá autoridad sobre la planificación urbana y los permisos de construcción en el área del sitio. Smotrich justificó la medida argumentando un nuevo control sobre el lugar. Tanto el municipio de Hebrón como el presidente palestino, Mahmoud Abbas, han condenado enérgicamente la decisión. Abbas la calificó como una violación del derecho internacional y de los acuerdos existentes entre Israel y Palestina. La Cueva de los Patriarcas es considerada el lugar de entierro de Abraham, Isaac y Jacob, figuras clave en las religiones abrahámicas. La medida podría exacerbar las tensiones en la región.
