Las fuerzas israelíes han descubierto una fábrica de drones y una plataforma de lanzamiento perteneciente a Hezbollah en el sur del Líbano, cerca de la frontera con Israel. La instalación, ubicada a decenas de metros bajo tierra y cerca de una aldea, operaba desde una montaña. Los soldados encontraron un alijo de 50 drones explosivos fabricados en Irán, preparados para ser lanzados contra territorio israelí a través de pozos ocultos en la ladera. La operación revela una infraestructura secreta de Hezbollah destinada a ataques aéreos. El ejército israelí considera este hallazgo una amenaza significativa neutralizada. La ubicación y la cantidad de drones sugieren una planificación ofensiva a gran escala. Se espera que Israel presente pruebas de la conexión iraní con el armamento encontrado.