Israel y Líbano han firmado un acuerdo marco para resolver disputas fronterizas marítimas, poniendo fin a años de tensiones. El acuerdo, mediado por Estados Unidos, establece una frontera marítima definida entre ambos países y abre la puerta a la exploración de recursos energéticos en la región. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, calificó el pacto como un paso inicial crucial, aunque reconoció que el camino hacia una paz duradera será complejo. Este hito diplomático busca estabilizar la región y fomentar la cooperación económica. El acuerdo se centra en la delimitación de una zona rica en gas natural, eliminando una fuente importante de conflicto. Se espera que la firma del acuerdo impulse las negociaciones futuras sobre temas más amplios entre Israel y Líbano.
