El Presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha prometido que el legado del líder fallecido será honrado por el pueblo iraní. En un mensaje emitido desde Teherán, Pezeshkian enfatizó que la causa por la que el líder sacrificó su vida persistirá. El presidente instó al pueblo a demostrar su dolor y determinación en la defensa de los ideales del fallecido. Se espera que la nación iraní responda con unidad y firmeza ante esta pérdida. La declaración busca reafirmar el compromiso del país con los principios defendidos por su anterior líder. Pezeshkian aseguró que la bandera del líder caído no caerá.