El parlamento iraní ha presentado un proyecto de ley al Consejo Directivo delineando medidas recíprocas en respuesta a la reciente decisión del gobierno británico de incluir a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) en su lista negra. La iniciativa legislativa busca una represalia a la acción de Londres, aunque los detalles específicos de estas medidas aún no se han revelado públicamente. Esta respuesta legal surge tras la designación de la IRGC por parte del Reino Unido, una medida que Teherán ha calificado de provocativa e injustificada. El proyecto de ley busca contrarrestar la presión británica y defender los intereses de seguridad nacional de Irán. Se espera que la propuesta sea debatida y votada en las próximas sesiones parlamentarias. Esta acción subraya la creciente tensión entre Irán y Reino Unido y podría profundizar aún más sus relaciones diplomáticas. La reacción iraní demuestra una firme determinación para responder a lo que percibe como una interferencia en sus asuntos internos.