Sectores conservadores en Irán expresan su fuerte oposición a las negociaciones entre Teherán y Washington. Morteza Nilifard, cuñado del fallecido presidente Ebrahim Raisi y director del medio Rajaniuz, calificó un posible acuerdo como una "rendición desastrosa". Esta crítica proviene de figuras clave dentro del establishment iraní, señalando divisiones internas sobre la política exterior. La postura de Nilifard refleja la desconfianza de la línea dura hacia cualquier concesión a Estados Unidos. El rechazo subraya las dificultades para alcanzar un consenso sobre la reanudación de las relaciones diplomáticas. Este pronunciamiento podría complicar los esfuerzos de negociación y fortalecer la posición de los opositores a un acercamiento con Occidente.