El Primer Vicepresidente iraní, Mohammad Reza Aref, advirtió que los adversarios de Irán están intentando contrarrestar sus fracasos militares mediante la presión económica. Aref enfatizó la capacidad de la República Islámica para superar esta “guerra económica”, similar a como lo hizo en el campo de batalla. Sus declaraciones implican una estrategia del enemigo para debilitar a Irán a través de medios económicos tras no lograr el éxito militar. El vicepresidente expresa confianza en la resiliencia iraní frente a estas tácticas. Esta postura sugiere una preparación para enfrentar desafíos económicos significativos. Aref no especificó a qué “enemigo” se refería, pero el contexto apunta a tensiones geopolíticas existentes. La declaración reafirma la determinación de Irán de resistir la presión externa.