La Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI) ha advertido que cualquier embarcación que se acerque al Estrecho de Ormuz será considerada como colaboradora con el enemigo. La declaración, emitida por el CGRI, eleva la tensión en una de las rutas marítimas más importantes del mundo. No se especificaron las circunstancias exactas que definirían dicha "colaboración". Esta amenaza se produce en un contexto de crecientes tensiones regionales y preocupaciones sobre la seguridad marítima. Analistas sugieren que la medida podría interpretarse como una advertencia a buques de guerra extranjeros o a embarcaciones que Irán considere que apoyan a sus adversarios. La República Islámica ha intensificado su retórica y actividades militares en la región en los últimos meses. La comunidad internacional observa con preocupación la situación.