Tras el ataque israelí en Beirut, el jefe negociador de Teherán ha cuestionado la fiabilidad de Estados Unidos para honrar posibles acuerdos. La escalada de violencia se produce en un momento delicado, coincidiendo con las declaraciones del presidente Trump sobre la inminencia de un acuerdo entre ambos países. Irán expresa dudas sobre si Washington realmente desea o es capaz de cumplir con sus compromisos. El ataque en Beirut ha complicado aún más las negociaciones, generando incertidumbre sobre su futuro. Teherán considera que el incidente pone de manifiesto la inestabilidad regional y la falta de garantías para un acuerdo duradero. La situación actual alimenta un ciclo de desconfianza entre las partes involucradas.