Fuentes revelan que Hezbollah anticipa una importante inyección de capital proveniente de Irán una vez que se concrete un acuerdo entre Estados Unidos y ese país. Un funcionario estadounidense ha negado que se descongelarán fondos destinados al grupo terrorista. Analistas sugieren que, independientemente del resultado, la situación actual representa una ventaja política para Hezbollah. Se espera que el posible flujo de dinero refuerce la narrativa de resistencia del grupo. El acuerdo, aún no sellado, podría tener implicaciones significativas en la región. La expectativa de financiamiento se produce en un contexto de tensiones geopolíticas y conflictos en curso.
