El intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán se intensificó el viernes 17 de julio, con instalaciones civiles iraníes en la mira. Según el análisis de Thibault Fouillet, director científico del CAPRI, una resolución al conflicto requerirá inevitablemente negociaciones de paz. Sin embargo, la capacidad de Irán para causar daño limita las opciones de Estados Unidos. Fouillet sostiene que Irán no busca necesariamente una victoria militar directa sobre EE.UU. La escalada de violencia plantea desafíos significativos para la diplomacia y la estabilidad regional. Actualmente, la situación es compleja y predecir una desescalada inmediata es difícil. El análisis destaca la importancia de comprender las dinámicas estratégicas de ambas partes para buscar una solución pacífica.