Irán ha acusado a Estados Unidos de destruir las bases para el diálogo, denunciando una violación flagrante del Memorando de Entendimiento de Islamabad. Según Teherán, esta acción representa la tercera “traición” de Washington a la diplomacia en el último año. La República Islámica considera que esta violación, descrita como una agresión, socava la confianza y la posibilidad de negociaciones futuras. El gobierno iraní critica la conducta estadounidense, señalando un patrón de incumplimiento de acuerdos. Este incidente agrava aún más las tensiones ya existentes entre ambos países. Teherán enfatiza la necesidad de respetar los compromisos internacionales para preservar la confianza y fomentar las relaciones diplomáticas.