La policía rumana detuvo en Bistrița a un ciudadano rumano de 35 años, residente en Alemania, buscado internacionalmente por tráfico de drogas. Las autoridades alemanas habían emitido una orden de arresto en su contra. El hombre fue localizado y arrestado mientras se encontraba en una piscina inflable instalada en la terraza de un apartamento. La detención se produjo sin incidentes, según fuentes policiales. Se espera su extradición a Alemania para enfrentar los cargos relacionados con el narcotráfico. El caso ha generado atención mediática debido a las circunstancias inusuales de la detención. Las autoridades no han revelado detalles adicionales sobre la investigación en curso.