Eka Yulianti Suryanto, una empleada doméstica en Singapur, fue condenada a prisión tras atacar a la madre enferma de su empleador. La agresión ocurrió porque Suryanto se sentía frustrada por las interrupciones al sueño causadas por la mujer postrada en cama. Durante el ataque, Suryanto arrojó una botella que golpeó el rostro de la víctima, causándole lesiones. Además del asalto, Suryanto también fue declarada culpable de robar a su empleador. El tribunal de Singapur consideró la gravedad de las lesiones y el abuso de confianza como factores agravantes en la sentencia. La empleada doméstica deberá cumplir su condena en una cárcel de Singapur.