Gergely Őrsi, exvicealcalde del distrito II de Budapest, continúa recibiendo documentación oficial y presentando propuestas desde la prisión. Según declaraciones de un funcionario del ayuntamiento, su jefe sigue siendo responsable de las decisiones del gobierno local. Esta situación ha generado debate sobre la transparencia y la legalidad de la participación de un funcionario encarcelado en la administración pública. Őrsi, actualmente detenido, mantiene así su involucramiento en los procesos decisorios del distrito. La práctica plantea interrogantes sobre la influencia que puede ejercer desde su condición de recluso. Las autoridades no han emitido aún una declaración oficial al respecto de esta inusual situación. Se espera que el ayuntamiento clarifique los mecanismos que permiten esta participación remota.
