Una investigación de dos décadas expone una preocupante correlación entre la prominencia de la inmigración en el discurso público –especialmente cuando se asocia con problemáticas y conflictos– y el crecimiento del populismo de extrema derecha en Europa. El estudio revela que el enfoque en los desafíos migratorios ha sido instrumentalizado para impulsar narrativas xenófobas. Esta dinámica permite a partidos y movimientos de extrema derecha ganar terreno político explotando los temores y prejuicios relacionados con la inmigración. La crisis migratoria, por lo tanto, no es solo un fenómeno social, sino también un factor que moldea el panorama político europeo. La investigación sugiere que la forma en que se presenta la inmigración en el debate público tiene consecuencias directas en el auge de ideologías extremistas. Este análisis destaca la necesidad de un discurso migratorio más matizado y responsable para contrarrestar la influencia de la extrema derecha.