El primer ministro húngaro, Péter Magyar, anunció su intención de eliminar la multa diaria de un millón de euros impuesta por la Comisión Europea. La sanción se deriva de desacuerdos en las políticas de asilo del país. Magyar no detalló la estrategia específica para lograr este objetivo, pero enfatizó el compromiso de su gobierno. La multa ha generado controversia tanto a nivel nacional como en la Unión Europea. Esta medida representa un desafío directo a las políticas migratorias de la UE y una prioridad para el nuevo gobierno húngaro. Se espera que Magyar presente un plan detallado en los próximos días para abordar la situación. La resolución de este conflicto podría tener implicaciones significativas para las relaciones entre Hungría y la Unión Europea.