El gobierno húngaro anunció la creación de una nueva agencia anticorrupción que, según el Ministro de Justicia Judit Varga, será la más fuerte y completamente independiente de Europa. Aunque detalles específicos sobre su funcionamiento aún son limitados debido a restricciones de acceso al contenido, la promesa es una respuesta a las crecientes críticas sobre la corrupción en el país. Varga enfatizó la independencia de la agencia, sugiriendo que operará sin interferencia política. La efectividad de esta nueva entidad será crucial para abordar las preocupaciones nacionales e internacionales sobre la transparencia y la rendición de cuentas en Hungría. La iniciativa busca demostrar un compromiso renovado con el estado de derecho y la lucha contra el crimen organizado. Sin embargo, la falta de información pública actualmente dificulta evaluar la veracidad de estas afirmaciones y el alcance real de la independencia de la agencia.