Los niveles de níquel en varios empleados de la planta de CATL en Debrecen, Hungría, han sido detectados en cantidades elevadas, lo que ha provocado la suspensión de trabajo en tres de sus instalaciones. La diputada Enikő Tompa ha confirmado que se está llevando a cabo un procedimiento para imponer una multa a la empresa. La situación plantea serias preocupaciones sobre la seguridad laboral y la exposición a metales pesados en el entorno de trabajo. Las autoridades están investigando el origen de la contaminación y las medidas preventivas implementadas por CATL. La suspensión de la producción afectará temporalmente a la capacidad de la planta para cumplir con sus compromisos. Se espera que los resultados de la investigación determinen las acciones correctivas necesarias para garantizar la salud y la seguridad de los trabajadores.