Durante los calurosos días de verano, pocos placeres igualan un helado para los niños. Es un regalo común después de un día en la piscina, en el parque, de vacaciones o simplemente para combatir el calor. Esta frecuente presencia del helado en la rutina veraniega genera dudas entre los padres sobre la cantidad adecuada. Los padres a menudo se preguntan si están permitiendo un consumo excesivo y qué impacto podría tener en la salud de sus hijos. Un nutricionista responde a esta pregunta común. El artículo abordará las recomendaciones sobre el consumo de helado en niños durante el verano.