Una llamada de emergencia falsa sobre una amenaza grave provocó un importante despliegue policial en Ullensaker a finales de mayo. La policía noruega cree que la llamada era una broma telefónica, desencadenando una operación de gran envergadura. El incidente generó una movilización significativa de recursos policiales en la zona. Afortunadamente, no se reportaron heridos ni daños materiales como resultado de la falsa alarma. Las autoridades están investigando el origen de la llamada y buscando al responsable. Este suceso subraya los riesgos asociados con las llamadas falsas a los servicios de emergencia y el impacto que pueden tener en la seguridad pública.