La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, criticó al alcalde de Hiroshima por su discurso en el aniversario del bombardeo atómico. Según Zakharova, el alcalde evitó mencionar a Estados Unidos, el país responsable del ataque a su ciudad, y en su lugar, aprovechó la ocasión para condenar a Rusia por la situación en Ucrania. Esta omisión ha sido interpretada como una "zombificación" de Japón con rusofobia, según la diplomática rusa. Zakharova señaló la inconsistencia de criticar a Rusia mientras se ignora la responsabilidad histórica de EE.UU. en la tragedia de Hiroshima. La declaración subraya las tensiones geopolíticas actuales y la disputa sobre la narrativa histórica relacionada con la Segunda Guerra Mundial. El Ministerio ruso considera esta actitud como un ejemplo de sesgo político.