Comunidades indígenas en Arunachal Pradesh, India, están generando ingresos gracias a una especia nativa llamada Khagi. Más de doscientas familias se benefician de este recurso silvestre del Himalaya, que impulsa tanto su economía como la conservación del medio ambiente. El sistema de cosecha y comercialización, liderado por la comunidad, financia patrullas forestales y el monitoreo de la biodiversidad. Esta iniciativa proporciona un incentivo económico directo para la protección de los bosques y tierras agrícolas locales. Además, el proyecto juega un papel importante en la preservación de hábitats vitales para la fauna transfronteriza. Los ingresos generados ascienden a 3.9 millones de rupias, demostrando el valor de la sostenibilidad y el empoderamiento comunitario.