Mediadores pakistaníes desempeñaron un papel crucial en las negociaciones que llevaron al acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán, facilitando comunicaciones nocturnas y la revisión de múltiples borradores. La participación de Qatar fue determinante para alcanzar el entendimiento inicial. Fuentes consultadas señalan que, si bien se ha logrado un avance significativo, la transformación de este acuerdo en un pacto permanente representa un desafío mayor. Las negociaciones fueron complejas y requirieron un delicado equilibrio entre las posiciones de ambas partes. El acuerdo actual es considerado un paso importante, pero aún quedan obstáculos sustanciales por superar para alcanzar una solución duradera. La estabilidad a largo plazo dependerá de la capacidad de ambas naciones para resolver sus diferencias fundamentales.
