La hipertensión arterial a menudo se subestima, con la creencia errónea de que solo se manifiesta con síntomas como fuertes dolores de cabeza o mareos. Sin embargo, investigaciones del Instituto de Cardiología de Vietnam y el Hospital Bach Mai demuestran que en la mayoría de los casos, la enfermedad progresa silenciosamente. Esta condición asintomática no impide que la hipertensión dañe gradualmente el sistema cardiovascular. La falta de síntomas puede llevar a un diagnóstico tardío y a complicaciones graves. Por ello, es crucial la detección temprana y el control de la presión arterial. La hipertensión se considera un "asesino silencioso" debido a su capacidad de causar daños significativos sin presentar señales de advertencia. La concienciación y la prevención son fundamentales para proteger la salud del corazón.