Una nueva célula de crisis interministerial se reunirá el lunes por la tarde en Francia, en respuesta a la actual ola de calor. A pesar de las críticas recibidas, el presidente Emmanuel Macron defiende la labor realizada por su gobierno, afirmando haber realizado un "gran trabajo". El ministro Sébastien Lecornu ha optado por una comunicación limitada para evitar generar alarma. La situación ha provocado un debate sobre la efectividad de las políticas ambientales y la rapidez de la respuesta gubernamental ante fenómenos climáticos extremos. La oposición y grupos ecologistas cuestionan la preparación y las medidas implementadas para proteger a la población vulnerable. El ejecutivo enfrenta crecientes presiones para mejorar su gestión ante la intensificación de las olas de calor en el país.
