Centenares de kayakistas se congregaron en el río Moldava, en el sur de la República Checa, debido a las elevadas temperaturas registradas. El tramo entre Vyšší Brod y Rožmberk nad Vltavou fue particularmente concurrido, con aglomeraciones significativas en la esclusa de Herbertov. Las largas filas de embarcaciones provocaron incluso algunos accidentes, como el vuelco de canoas y balsas. Un fotoperiodista del portal iDNES.cz documentó la intensa actividad en lo que se ha denominado una "autopista fluvial". La afluencia masiva de personas se atribuye directamente a las condiciones climáticas extremas. Las autoridades no han emitido declaraciones sobre incidentes mayores o medidas especiales. El río Moldava se convirtió en un destino popular para escapar del calor.