El gobierno francés está enfocando su comunicación en medidas individuales de prevención ante la ola de calor, pero un informe critica que esto desvía la atención de problemas fundamentales. Se señala que no se está abordando la relación entre las condiciones de vivienda, las desigualdades sociales y la presión sobre los hospitales. La falta de atención a estos factores esenciales dificulta la lucha contra los efectos más graves de las altas temperaturas en la salud de la población. Se argumenta que una estrategia efectiva debe ir más allá de consejos individuales y considerar las vulnerabilidades estructurales. El informe sugiere una necesidad urgente de políticas públicas que aborden estas problemáticas para proteger la salud pública durante eventos climáticos extremos. La gestión de la crisis climática requiere, según el informe, un enfoque más integral y equitativo.