El piloto de Mercedes, Lewis Hamilton, expresó su frustración tras la Gran Premio de Hungría, sugiriendo que debería haberse mantenido en la pista. Aunque Ferrari no ganó, el equipo podría haber aspirado al premio del "derrotado" debido a su desempeño decepcionante. A pesar de una prometedora práctica del viernes, Ferrari no logró subir al podio. El jefe del equipo, Fred Vasseur, atribuyó el resultado a múltiples errores: malos inicios, una estrategia de neumáticos equivocada y paradas en boxes deficientes. Vasseur admitió que el equipo cometió demasiados errores durante la carrera. La actuación subóptima de Ferrari impidió que se concretaran las expectativas iniciales de un posible triunfo.