Casos recientes en la República Checa han puesto de manifiesto las posibles consecuencias negativas del Convenio de La Haya sobre los aspectos civiles de la abducción internacional de niños. El convenio, diseñado para asegurar el retorno de niños secuestrados a su país de residencia habitual, a veces interpreta la huida de situaciones de violencia doméstica como una abducción. Esto puede resultar en el retorno forzoso de niños a entornos peligrosos, contradiciendo el objetivo primordial de proteger su bienestar. Críticos argumentan que el convenio no evalúa adecuadamente las alegaciones de violencia, priorizando el retorno automático sobre la seguridad del menor. Los casos checos ilustran cómo el sistema legal puede, involuntariamente, poner en riesgo a niños que huyen de abusos. Se debate la necesidad de una mayor sensibilidad y evaluación de riesgo en las decisiones de retorno bajo el Convenio de La Haya.
