La fiscalía holandesa investiga un posible robo de objetos de valor en tumbas en el cementerio general de La Haya. Inicialmente, un empleado de 60 años fue arrestado en mayo por sospechas de robar joyas y empastes de oro de las tumbas y venderlos a una casa de empeño. Ahora, se sospecha que dos compañeros de trabajo participaron en el esquema, supuestamente revendiendo los objetos robados. Los tres son sospechosos de blanqueo de capitales a través de la venta de estos artículos. El ayuntamiento de La Haya también ha abierto una investigación de integridad interna sobre el incidente. Hasta el momento, han recibido sesenta llamadas de familiares preocupados por la posibilidad de que las tumbas de sus seres queridos hayan sido afectadas, aunque no se ha podido determinar exactamente cuáles fueron las tumbas robadas. La investigación se centra únicamente en este cementerio y no se han reportado incidentes similares en otros lugares.