Guinea-Bissau enfrenta un brote de mpox declarado en julio, con un número creciente de casos. Hasta la fecha, se han reportado 46 casos sospechosos y siete confirmados. Preocionalmente, más de la mitad de los pacientes son niños, incluyendo 16 menores de cuatro años. Las autoridades locales expresan preocupación por la posible propagación no detectada del virus. El primer caso confirmado fue una mujer de 27 años, desencadenando la declaración del brote. La situación requiere atención urgente para proteger a la población infantil y controlar la expansión del virus en el país. Se continúan investigando los casos para comprender mejor la dinámica de la transmisión.