El helado, un postre popular en verano, tiene raíces profundas en la historia de Grecia. Aunque su forma moderna es reciente, referencias a bebidas heladas y postres de nieve se encuentran en la antigua Grecia, atribuidas a Hipócrates y a Alejandro Magno. Estos primeros ejemplos utilizaban nieve del monte Olimpo mezclada con miel y frutas. Con el paso de los siglos, la receta evolucionó, incorporando ingredientes locales y técnicas de conservación. En la actualidad, el helado griego combina tradición e innovación, ofreciendo sabores clásicos y creaciones contemporáneas. Se ha convertido en un elemento esencial de la cultura gastronómica griega durante los meses cálidos, disfrutado por locales y turistas por igual.
