Polonia ha registrado más de mil días con interferencias en las señales de GPS, según un informe del Instituto Polaco de Asuntos Internacionales (PISM). Los datos revelan una tendencia preocupante de interrupciones tecnológicas en la región del Báltico. El PISM señala que estas acciones forman parte de una estrategia sistemática impulsada por Rusia. Expertos en la materia advierten que el origen de estas perturbaciones podría provenir de satelites específicos. Esta situación genera inquietud debido al impacto potencial en la navegación y la seguridad aérea. El reporte subraya la vulnerabilidad de la infraestructura de comunicaciones frente a ataques híbridos. Las autoridades analizan ahora la magnitud de estas interferencias para mitigar sus efectos.