Rideau Hall, la residencia oficial del Gobernador General de Canadá, modificó sus normas sobre gastos de vestuario. La actualización, implementada durante la transición de Louise Arbour al cargo, prohíbe ahora que los Gobernadores Generales carguen a los contribuyentes el costo de ropa casual o de negocios. Anteriormente, existía ambigüedad sobre qué prendas podían ser reclamadas. Esta medida busca mayor transparencia y responsabilidad en el uso de fondos públicos. La nueva política establece claramente que los gastos de vestuario deben limitarse a atuendos oficiales y ceremoniales. El cambio refleja una creciente presión pública para controlar los gastos gubernamentales. Se espera que esta directriz se aplique a todos los futuros Gobernadores Generales.
