El presidente del Parlamento de Ghana, Alban Bagbin, ha rechazado la afirmación de que el parlamento perdió sus facultades tras la aprobación del polémico proyecto de ley anti-LGBTQ. Bagbin argumenta que la constitución y los procedimientos parlamentarios otorgan al organismo la capacidad de revisar la legislación antes de que sea presentada al Presidente para su sanción definitiva. Esta declaración se produce en un contexto de debate sobre la constitucionalidad y el contenido del proyecto de ley. El presidente del Parlamento defiende que el parlamento no está impedido de realizar modificaciones o reconsideraciones. La decisión de Bagbin implica que el proyecto de ley anti-LGBTQ aún podría experimentar cambios antes de convertirse en ley. Esta postura busca asegurar un proceso legislativo completo y conforme a la constitución ghanesa.