El hombre sospechoso del tiroteo en el norte de Alemania que dejó seis fallecidos fue encontrado muerto en su celda, según el Ministerio de Justicia de Baja Sajonia. Las investigaciones preliminares sugieren que se quitó la vida por asfixia. El incidente ocurrió el 29 de junio en Stade, donde el sospechoso abrió fuego en un centro de acogida para madres jóvenes y sus hijos. Las víctimas eran trabajadores del centro y de los servicios de juventud. El motivo del ataque parece estar relacionado con una disputa por la custodia de la hija de tres meses del sospechoso, quien temía que la bebé sufriera el síndrome del bebé sacudido. El sospechoso, de nacionalidad turca, fue arrestado poco después del tiroteo tras una persecución. La madre y el bebé se encontraban en el centro durante el ataque, pero resultaron ilesos.