Un hombre es sospechoso de haber matado a seis personas en un centro juvenil en Stade, Alemania. La investigación sugiere que planeó el ataque y compró una pistola Beretta 70 con 21 balas por 4000 euros una semana antes. El móvil del ataque parece ser un conflicto de custodia por su bebé de tres meses, cuya tutela estaba en discusión en la institución. Se sospechaba que la bebé sufría el síndrome del bebé sacudido, y el padre se oponía a un tratamiento médico. La madre y la bebé estaban presentes durante el ataque, pero no resultaron heridas. La policía arrestó al sospechoso tras una persecución, y se enfrenta a cargos por seis homicidios.