Investigadores de la Universidad de Nizwa han desarrollado un novedoso apósito basado en genes que promete revolucionar el tratamiento de heridas crónicas. El proyecto, galardonado por su potencial, se centra en estimular la curación de heridas que no responden a los tratamientos convencionales. El apósito actúa a nivel genético para acelerar la regeneración de tejidos y combatir infecciones. Los resultados preliminares indican una mejora significativa en la cicatrización y reducción del tiempo de recuperación. Esta tecnología podría beneficiar a pacientes con úlceras diabéticas, quemaduras y otras lesiones complejas. Se espera que la innovación reduzca la carga asistencial y mejore la calidad de vida de los pacientes afectados por heridas crónicas. La universidad planea continuar con las pruebas clínicas y buscar colaboraciones para la comercialización del apósito.
