Un alpinista francés, Guillaume Pierrel, murió tras ser alcanzado por una avalancha mientras intentaba escalar el pico K-6, de 7.282 metros, en la región de Gilgit-Baltistán, Pakistán. El incidente ocurrió a una altitud de aproximadamente 5.000 metros, afectando a un equipo de tres alpinistas, incluyendo a otros dos miembros de nacionalidad francesa y suiza, quienes resultaron ilesos. El equipo había iniciado la expedición el 6 de junio. Las autoridades fueron notificadas a través de comunicación satelital por los familiares del fallecido en Francia. Un equipo de rescate integrado por la policía local y voluntarios se ha desplegado para recuperar el cuerpo. Pakistán alberga cinco de las catorce montañas más altas del mundo, atrayendo a numerosos alpinistas, pero las condiciones climáticas y el terreno accidentado representan riesgos significativos. A pesar de las preocupaciones iniciales sobre el impacto de la situación geopolítica y el aumento de los precios del combustible, el turismo de aventura en la región ha experimentado un aumento en los últimos meses.
