Legisladores de Francia y Alemania han impulsado una iniciativa conjunta para combatir la flota fantasma de Rusia. El objetivo es implementar pasos más concretos y efectivos contra los buques que integran esta red. Estas embarcaciones se utilizan habitualmente para evadir las sanciones internacionales impuestas a Moscú. La propuesta busca cerrar las brechas legales que permiten el transporte clandestino de recursos. Los parlamentarios subrayan la necesidad de una coordinación europea más estrecha en materia de control marítimo. Con esta medida, se pretende reducir los ingresos económicos derivados del comercio ruso. La iniciativa representa un esfuerzo diplomático para endurecer la presión sobre el Kremlin.